Una comunidad que va de los 3.143 metros del Pica d’Estats al nivel del mar del delta del Ebro, con románico declarado Patrimonio de la Humanidad en un valle pirenaico y villas medievales amuralladas a cuarenta minutos de la playa. Esa variedad hace que aquí la pregunta no sea qué pueblo visitar, sino qué tipo de pueblo se está buscando.
Los pueblos bonitos de Cataluña se agrupan en cuatro ámbitos: el Pirineo y prepirineo de Lleida y Girona, la Costa Brava y el Empordà, el interior medieval de la Garrotxa y Osona, y las Terres de l’Ebre al sur. Varios figuran en la asociación de Los Pueblos más Bonitos de España, y la mayoría queda a menos de dos horas de Barcelona.
A continuación tienes quince núcleos por zona, qué ver en cada uno, cuáles son mejores escapadas desde la capital y cómo agruparlos en rutas.
Pueblos bonitos de Cataluña en el Pirineo
Taüll. En el valle de Boí, con las iglesias de Sant Climent y Santa Maria, dos de las nueve del conjunto románico del valle declarado Patrimonio de la Humanidad. La torre de Sant Climent es probablemente la imagen más reconocible del románico catalán.
Durro y Erill la Vall. Otros dos núcleos del mismo valle, con sus respectivas iglesias románicas y campanarios de seis pisos.
Bagergue. En la Val d’Aran, a 1.419 metros, el pueblo habitado más alto de Cataluña.
Salardú y Arties. También araneses, con arquitectura de montaña y románico.
Beget. En el Alto Ampurdán, con puentes medievales y una iglesia románica con la talla de la Majestat.
Pueblos bonitos de Cataluña en la Costa Brava
Pals. Casco medieval sobre una colina, con la torre de las Horas, calles empedradas y vistas a las Illes Medes.
Peratallada. Enteramente construido en piedra arenisca extraída del propio suelo, con foso excavado en la roca. Uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña.
Monells. Con plaza porticada y un casco que ha servido de escenario a varias películas.
Cadaqués. Al final de una carretera de curvas, con casas blancas sobre la bahía y la casa de Dalí en Portlligat.
Begur. Con castillo en lo alto y arquitectura indiana, resultado de la emigración a Cuba.
Pueblos bonitos de Cataluña en el interior medieval
Besalú. Con su puente románico de siete arcos y ángulo en el centro, el barrio judío y los baños rituales, uno de los pocos miqvés medievales conservados en Europa.
Rupit. En el Collsacabra, con casas de piedra sobre la roca viva y un puente colgante que cruza el río. Muy cerca queda el salto de Sallent, el más alto de Cataluña.
Santa Pau. Dentro de la zona volcánica de la Garrotxa, con plaza porticada y castillo.
Castellfollit de la Roca. Asentado sobre un risco basáltico de cincuenta metros de altura sobre el río. Su perfil es de los más fotografiados de la comunidad.
Siurana. En el Priorat, sobre un precipicio, con vistas al pantano y fama internacional entre escaladores.
Los mejores como escapada desde Barcelona
Es la búsqueda más frecuente sobre los pueblos bonitos de Cataluña y merece respuesta concreta.
| Núcleo | Tiempo desde Barcelona |
|---|---|
| Rupit | 1 h 30 |
| Besalú | 1 h 30 |
| Castellfollit de la Roca | 1 h 40 |
| Pals y Peratallada | 1 h 30 |
| Santa Pau | 1 h 30 |
| Siurana | 2 h |
| Taüll | 4 h |
Los pueblos bonitos cerca de Barcelona más accesibles están en la Garrotxa y en el Empordà, ambos a hora y media larga. El Pirineo de Lleida queda fuera del alcance de una escapada de un día.
Rutas de un día por los pueblos bonitos de Cataluña
- Garrotxa: Besalú, Castellfollit de la Roca y Santa Pau, con los volcanes de la Fageda d’en Jordà.
- Collsacabra: Rupit y el salto de Sallent.
- Empordà: Pals, Peratallada y Monells, los tres a menos de quince minutos entre sí.
- Costa Brava norte: Cadaqués y Cap de Creus.
- Vall de Boí: Taüll, Durro y Erill la Vall, en jornada completa.
- Priorat: Siurana y las bodegas de la denominación.
De todas las rutas de pueblos bonitos de Cataluña, la del Empordà es la más eficiente: tres conjuntos medievales de primer nivel sin apenas conducir.
Cuándo visitar los pueblos bonitos de Cataluña
Primavera y otoño son las mejores épocas en todo el territorio. El otoño en la Garrotxa, con la Fageda d’en Jordà, es especialmente notable.
Verano funciona en el Pirineo, aunque la Costa Brava y el Empordà reciben mucha afluencia. Cadaqués y Pals se saturan en agosto.
Invierno deja el interior prácticamente vacío, con la ventaja de recorrer los cascos sin nadie. El Pirineo entra en temporada de esquí.
El románico del valle de Boí
Merece un apartado porque es el patrimonio más valioso de todos los pueblos bonitos de Cataluña.
Nueve iglesias románicas de los siglos XI y XII, construidas por maestros lombardos, con campanarios de planta cuadrada y varios pisos de ventanas. Están declaradas Patrimonio de la Humanidad como conjunto.
Las pinturas murales originales de Sant Climent de Taüll se conservan en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, en Barcelona, y en la iglesia se proyecta una reproducción mediante videomapping.
Es la razón por la que los pueblos bonitos de Cataluña del valle de Boí merecen el desplazamiento pese a estar a cuatro horas de la capital.
Qué comer en cada zona
En el Empordà manda el mar y la montaña a la vez: suquet de pescado, arroces y el pa amb tomàquet como constante. La Garrotxa aporta los fesols de Santa Pau, una alubia con denominación propia, y la patata de Olot.
En el Pirineo, la olla aranesa y las carnes de montaña. Y en el Priorat, el aceite y el vino de la denominación, que en Siurana tiene además su propia denominación de aceite de oliva.
Dónde alojarse
Girona funciona como base para el Empordà y la Garrotxa, con todo a menos de una hora. Para la Costa Brava conviene dormir en la propia costa, especialmente en verano, cuando los accesos se saturan.
En el Pirineo, Boí y Vielha concentran la oferta. Varios de estos pueblos bonitos de Cataluña tienen alojamiento en masías rehabilitadas, y en temporada alta conviene reservar con antelación.
Preguntas frecuentes sobre los pueblos bonitos de Cataluña
¿Cuál es el más bonito?
Besalú, Rupit y Peratallada encabezan la mayoría de listas, cada uno por motivos distintos: el puente, el emplazamiento y la piedra.
¿Cuáles son las mejores escapadas desde Barcelona?
Los de la Garrotxa y el Empordà, ambos a hora y media larga: Besalú, Rupit, Pals y Peratallada.
¿Qué tiene de especial Castellfollit de la Roca?
Está asentado sobre un risco basáltico de unos cincuenta metros de altura, formado por antiguas coladas de lava.
¿Se pueden visitar las iglesias del valle de Boí?
Sí, con entrada conjunta y horarios establecidos. Conviene consultar las condiciones vigentes antes de ir.
¿Cuáles evitar en verano?
Cadaqués y Pals en agosto, por la afluencia y por la dificultad de aparcar.
¿Cuántos días hacen falta?
Con dos se cubre la Garrotxa o el Empordà. Añadiendo Pirineo y sur hacen falta cinco o seis.
¿Qué es un miqvé?
Un baño ritual judío. El de Besalú es uno de los pocos medievales conservados en Europa.
¿Se llega en transporte público?
A Girona, Figueres y Vic hay tren. Los núcleos rurales requieren coche.
¿Cuál tiene mejor conjunto medieval?
Peratallada y Besalú compiten por ese puesto, aunque Besalú añade el puente y el barrio judío.
Si vienes desde Aragón, la conexión natural es el sur: los pueblos bonitos de Cataluña del Priorat y las Terres de l’Ebre enlazan bien con el Matarraña turolense, explicado en la guía de pueblos bonitos de Teruel. Hacia el Pirineo, los oscenses están en su guía, y las escapadas desde la capital aragonesa, en la de Zaragoza.

